MARIELA GARIBAY

ESCULTURAS

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Quiero entender el arte como  una vocación al servicio del bien, capaz, a través de nuestra sensibilidad, de elevar nuestro espíritu, de animar nuestro camino, sobre todo en momentos de confusión y dificultad. El valor del arte es que aún puede provocarnos asombro, un asombro similar al que de niños experimentamos al descubrir  el mundo, en este sentido el arte puede ser  capaz de entusiasmarnos, y así  devolvernos las ganas de disfrutar de la belleza que nos envuelve.

 

Todos necesitamos puentes que nos trasladen a lugares donde descansar la mirada y descubrir  imágenes que  nos recuerden que fuimos creados para amar, que  es posible confiar, que alguna vez, sentimos confianza plena y una paz inalterable, aunque fuera en nuestra más temprana niñez,  y que todo eso que está en nuestro corazón, aún sigue ahí, nos espera, espera a que nos detengamos, interioricemos, hagamos silencio y volvamos a encontrar ese lugar dentro de nosotros mismos donde todo tiene sentido. Me gusta pensar que al menos por un instante, el arte puede ser, un pequeño puente hacia ese lugar.